Querido visitante, querida presencia de paso:
Entras aquí en un lugar moldeado por el tiempo, por los gestos, por las voces de quienes lo han atravesado.
Este proyecto nació de un impulso íntimo: primero llevado por dos seres, luego acompañado por un colectivo hoy disperso. Permanece su huella —discreta, frágil, pero viva.
Los textos, las imágenes y los fragmentos reunidos aquí nos fueron confiados con una inmensa generosidad: por personas cercanas, por desconocidos conmovidos, por viejos amigos. Cada uno lleva una historia, una voz, un rostro. Nada es anónimo, nada es neutro: todo deja rastro.
Te invitamos a leer, a sentir, a dejar que estos destellos de memoria te acompañen, suavemente, a tu ritmo.
Estos contenidos no nos pertenecen. Si alguno de ellos debiera ser retirado, bastará con escribirnos. Tu solicitud será recibida con respeto y atendida sin demora. generacionlorca@hotmail.com
Este sitio es una travesía, una crónica nacida del duelo por mi madre que, con el tiempo, se ha transformado gracias a la aportación de mi amigo Mario en este espacio compartido.
Nuestro amigo Mario Lada fue uno de sus artesanos esenciales. Está en el origen del proyecto MEMORIA 2010, cuyo sitio reconstruye la cronología —paso a paso— hasta la inauguración del Muro de las Libertades, el viernes 3 de octubre de 2014. Ese día marcó la culminación de un largo camino, hecho posible gracias al compromiso de numerosos voluntarios, así como al apoyo del artista Alain De Clerck, del arquitecto Aloys Beguin y de sus colaboradores, de la Célula de Arte Público y de las autoridades de la Ciudad de Lieja.
La estructura de este sitio prolonga directamente esta aventura común: sigue su hilo, su lógica, su memoria.
Las actividades de Generación Lorca se interrumpieron tras la inauguración del Muro. Pero, como creador y administrador de la página web, he decidido mantener el sitio abierto —a disposición de amigos, transeúntes y de todas aquellas personas que vienen a encontrar en él un eco.
Gracias por estar aquí.
Que tu mirada y tu presencia sean atentas, sinceras y habitadas.
Con afecto,
Manolo
Ahora, le invitamos a continuar la visita